domingo, 4 de junio de 2023

Día 5086

Pasaron muchas horas, sí, y mis párpados no querían dejarse caer. Y pensé tanto, que de repente me sentí cansada y quise volver a ser una desvergonzada para poder hablarte como si el tiempo no hubiese transcurrido.
Pasaron muchas horas, ciertamente, porque fueron muchas las constelaciones que dibujé con el conteo de los días que estuve sin soñarte, pero una lluvia de meteoritos despertó a mi corazón agonizante para mostrar tu tímida sonrisa y tus ojos hinchados en medio de mis sueños, volviendo a  posicionarme frente a ti, a esa diminuta distancia que me provoca nerviosismo y enajenadas ganas, y ya casi necesidad, de poder tocarte.